Un tibio sol de otoño sirvió de marco para la llegada entusiasta a otro evento de Family Day.

Las familias con sus bicicletas y un contagioso entusiasmo, empezaron a llegar paulatinamente tiñendo de color rojo, verde y azul, esta especial jornada.

En las mesas de asistencia con sonrisas y cálidos gestos nos recibieron a los papás y mamás que apresurados por nuestros niños, llegábamos al punto de encuentro.

Rostros entusiastas, decoraciones de bicicletas, preparativos técnicos de último momento, caritas coloridas –cabellos también; un cierre más arriba para protegerse del aire fresquito, entusiasmaron a unos 150 ciclistas a sumarse a los tres posibles circuitos que ofertaron los profesores de Educación Física. Los más chiquitines, hicieron lo propio en otro sector del predio de CSI.

El espacio de solidaridad se hizo explícitamente presente en las colectas que empezaron unos días previos y que se consolidaron en contribuciones de muchas decenas de calzados para el Merendero “Rincón de Luz”, cajas de productos de higiene para el Cottolengo Don Orione y comestibles para la merienda de “Abriendo Caminos”

Actividades de servicio involucraron muchos miembros de la comunidad: los Capitanes y Vicecapitanes de Casas;  los estudiantes de 6to grado y sus mamás que ofertaron un kiosco con productos artesanales; también los chicos y chicas de 5to año con sus familias que demostraron una vez más que “la unión hace la fuerza” y que las familia se une con un noble propósito; así brindaron el almuerzo a más de 300 comensales.

Los chicos y chicas de 6to año ejecutando proyectos de Business Studies: ofertaron bufandas y kit de decoración para las bicicletas. También facilitaron maquillaje creativo y limpieza de parabrisas a contribución voluntaria.

Transcurrido el almuerzo, los altavoces indicaban otro momento clave de la jornada: el comienzo de los juegos rotativos.

Los profesores que todos los años buscan pensar nuevas propuestas, permitieron que los equipos de cada una de las Houses, reavivaran entusiastamente su House spirit en las postas ofrecidas.

La cinchada tomó un color especial: no solo rojo, verde y azul; sino el color de cánticos de vivas, expectativas, nervios, esfuerzo, saltos…

Hacia el cierre de la jornada, los responsables de cómputos anunciaron a la Red House como justo ganador de las tres instancias que aportan puntaje: asistencia, resultados de los juegos rotativos y cinchada.

Y así fue como un solcito tibio de otoño acompañó la desconcentración de las familias que con tranquila alegría dejaban el predio del CSI. Se retiraban con la gran satisfacción de haber compartido un acogedor reencuentro con quienes año a año afianzamos nuestros lazos como comunidad.

Prof Gaby Sosa

House Coordinator – Vicedirectora de NP